14.5.12

semáforos rojos

yo 
Hoy pierdes el significado que un día te quise dar, que un día intenté encontrar en unos ojos demasiado mates como para transmitir nada. Veía un brillo, una luz, quería sentir un sobresalto en el pecho, un fuego en el alma al notar tus pupilas encontrarse con las mías. Pero lo cierto es que no siento apenas nada. Tan solo tus manos en mi piel, tus labios buscando los míos con necesidad casi animal, desprovista de esa dulzura inocente del primer beso. Tan solo encontraba una humedad degradante, un encuentro forzado que después me dejaba con frío en los huesos y amargura en la boca. Algo banal y físico, una huella que no perduraba más allá de las horas de caricias, que se esfumaba al cruzar el semáforo y caminar con paso vacilante hacia la seguridad de mi habitación.
Lo quise, quise que te parecieras a algo que, de hecho, no eres.
(Ni serás)