19.6.12

carta que jamás te enviaré

yo 
Supongo que, en el fondo, me gustaría vivir esa falsa historia de amor que nunca tuvimos. Nunca paseamos de la mano por la calle, sin preocuparnos por quien mirara o quien pudiera pasar. Nunca vimos una película juntos, mientras la pizza se enfriaba y nosotros no podíamos evitar mirarnos de reojo y acercarnos cada vez más el uno al otro. Nunca te conocí lo suficiente para hacerte un regalo que te arrancara una sonrisa. Pero creo que, aunque hubiéramos podido, nunca hubiéramos vivido nada de eso.

Simplemente, no estamos al mismo nivel. No soy más inteligente, ni mejor que tú, no es eso. Tan solo no vemos la vida de la misma forma, o almenos eso creo, ya que no sé como ves tú la vida o si siquiera tienes una visión clara de ella. No me conoces, no lo digo con malicia ni con tono despectivo, simplemente es la verdad. En ningún momento te he mentido, nunca he fingido ni te he ocultado nada. Simplemente nunca has tenido la curiosidad o las ganas de saber como soy. Te conformas con lo superficial porque, básicamente, no quieres nada conmigo. Está bien, no estoy enamorada de ti, así que supongo que no es algo por lo que pueda condenarte. Simplemente no quiero esto, no puedo fingir que te creo cuando me dices ‘te quiero’ por una par de horas de amor de mentira, cada vez me cuesta más caer en esa espiral tonta de mariposas e ideas imposibles. No puedo dar si no amo, es así y no puedo evitarlo. Y el hecho que no me ames también es una razón de peso.

Llegará un momento, no sé cual, en el que todo se acabará y se evaporará tan rápido como empezó. Pero ¿sabes que, tonto? Aunque no este enamorada de ti de alguna forma me importas, me importa que estés bien y saber si necesitas hablar con alguien aunque, por supuesto, sé que nunca mantendrías una relación así conmigo. Pero que quieres, me gusta pensarlo. Soy consciente de muchas más cosas de las que crees y aunque muchas de mis teorías se basen en tus desafortunadas acciones pasadas y en lo poco que conozco de ti, no puedo arriesgarme, sin más. ¿Cómo tirarme de nuevo a un precipicio que ya me ha visto gritar? Es una locura, un sacrificar mi felicidad por delirios amorosos que mi mente, estúpidamente, crea para complacerme. Porque, igual que cualquier persona, me gustaría ser amada.

No tiene que ver contigo, has cumplido tus promesas, me has tratado bien y nunca me he sentido incómoda a tu lado. En el fondo creo que mereces que alguien te quiera, porque sabes querer si te lo propones. Pero no me quieres, corazón, no lo haces. Y aunque sea consciente de ello sé que no seré capaz de desengancharme de esta droga que no hace más que perturbar de vez en cuando mi existencia.

Pero sé que en algún momento, me dirás adiós
Y ese será el último con el que permitiré que me hieras.


Miriam

2 comentarios:

  1. Esta vez no guardo silencio. Creo que las historias que no suceden son casi tan importantes como las que sí. Al fin y al cabo la ilusión es la misma, a pesar de que después llegué la realidad y te pisotee.
    La carta es preciosa, pero algún día seguro que la reescribirás para un destinatario diferente y será todavía mejor.

    Y mientras tanto, disfruta!

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  2. A veces duele, eso de hacerse ilusiones, imaginarse una historia de amor hermosa y perfecta solo para encontrarte que el tiempo se divierte tirando por los suelos tu pequeño castillo de naipes. Te das cuenta de que ese amor que sentías, tan potente y maravilloso, o bien se ha ido o nunca ha estado allí, y aunque te sigues preocupando porque llevas demasiado tiempo enganchado a esa persona, lo cierto es que una parte de esa relación muere y ya no se recupera.
    Pretendía que este fuera un comentario alegre, lo prometo, pero es que el texto es tristísimo xD
    Te habría seguido comentando, pero pensé que me había confundido mientras te perseguía, que en alguno de los blogs había cogido la dirección equivocada y había acabado comentándole a una desconocida con toda la familiaridad del mundo. Que por cierto, pretendía comentarte en tu otro blog, pero escribe una tal Yukiko-chan y no me parecía de recibo dirigirme a ti en su entrada, así que, aunque no veas los comentarios de aquí, he decidido que era lo mejor. Que por cierto, la entrada tiene más de un mes, ¿planeas volver a largarte y ponerme aún más difícil encontrarte de nuevo? ¬¬
    Ni tengo twitter ni facebook, pero tengo intención de crearme ambos este verano, ya sea en agosto o en septiembre, porque voy a publicar la primera parte de Abbise y hay que hacer promoción por todos los medios posibles, y como soy un negado en las relaciones tête à tête solo me quedan las redes sociales :P En cualquier caso, en cuanto tenga te buscaré, he apuntado ambas direcciones y te prometo que serás la primera a la que seguiré y mi primera amiga en fb ^^
    Ahora mismo tengo que irme con mi familia a visitar a mis primos (o algo por el estilo, solo he oído "salir de casa" antes de desconectar, cada año soy un poco más antisocial xD), pero mañana te prometo que te escribiré un correo y nos pondremos al día. Que por cierto, con el nuevo ordenador sí me funciona el messenger, pero parece que justo ahora la gente se ha pasado al chat de tuenti y no sé si no me habrán cerrado la cuenta por abandono... Tendré que comprobarlo cuando mi internet sea un poco mejor.
    Me alegro de que te gusten mis comentarios kilométricos, porque parece que es dirigirme a ti y me salen solos. En serio, estoy muy contento de haberte encontrado, con tantos desertores (yo incluido) la blogosfera se me estaba quedando pequeña.
    Un beso enormísimo :)
    PD. Puede que sí fuera por esa canción. Encendí la radio y oí algo de "Awakening", y me pareció un título decente, pero la canción estaba terminando. Otro día miraré en YouTube, a ver si era ^^

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