13.6.12

todo o nada (y siempre me dejas a medias)

yo 
Me miro en la distancia, como fuera de mi cuerpo, lejana, de aire, ondulante. Me miro y no sé que veo. No he perdido el caos, ni los ojos llamarada, tampoco el alma efervescente, pero siento que algo aun más esencial y profundo se ha desvanecido, algo que era demasiado humano y que, por lo tanto, también era demasiado mío. Las ganas de creer, sobretodo en el amor. La inocencia de un beso en los labios, la estupidez de las mariposas en el estómago, las sonrisas fluorescentes que duran noches enteras. Cosas banales, corrientes, cosas que yo aborrecía y ridiculizaba. Y ahora… ahora daría mi muerte por que me mirases de nuevo de esa forma tan tuya, tan de ‘bésame’ tan de noches de invierno que se pasan en segundos. Aunque sepa (porque no soy tonta, créeme, lo se) que esto tan solo es una bocanada, el aire a mi alrededor no ha cambiado, todo sigue contaminado de humaredas grises y ojos melancólicos, pero está bocanada de oxígeno… dios, fumaría de este cigarro por siempre si me miraras de esa forma y me acariciaras la piel.

Me miro, me miro en la distancia, como fuera de mi cuerpo… y ya no sé que soy.


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