26.1.13

mort de l'âme

yo 

A destiempo, el latido resuena débilmente en la apagada habitación. Espaciada su melodía, silencioso su grito, ya desvaído, ya rendido. La mañana clara se refleja en las cortinas blancas y una brisa suave, delicada, como el suspiro de un ángel, acaricia la tela, haciéndola ondear en el espacio vacío. Lo mira todo con ojos grandes y tristes, breves fantasmas de la desolación. Indescriptible la muerte que anuncia su piel, el abandono  al que aluden sus labios, el vacío que parece abrazar el alma cansada, deshecha.

El espacio se ve violado por las notas terribles de un piano, que resuenan en conmovedora tristeza, agonizantes. Algún nocturno de Chopin. Ella parece despertar, se levanta la mirada y sus incipientes lágrimas anuncian la llegada de la realidad, que impacta de lleno contra ella en un solo chocar violento. Cae de espaldas sobre la cama deshecha y cierra los ojos, indefensa. La melodía la atrapa, el cuerpo se estremece, la piel de gallina parece responder a alguna súplica, el colchón bajo su cuerpo se queja.

Ya no soporta más la utopía, el desconsuelo de la inacción, la imposibilidad de una deliciosa muerte prematura, plagada de adrenalina, de calles extranjeras, de amantes sin nombre, de melancolías dulces.

No, ya solo queda realidad y ella nunca supo que hacer con ella.

(expira,
                             suspira y...
                                                                 ...se acabó)

1 comentario:

  1. Creo que te lo he dicho muchas veces, pero me encantan estas imágenes que creas. Son como... como un sueño. Y luego está la realidad, que llega siempre para destrozarlo.
    Sabes que me encanta esta forma de escribir tan natural, y que la envidio. Ojalá algún día llegue a construir escenas tan hermosas (porque incluso en la desesperación encuentras belleza).
    Un montón de besos.
    PD. Tus fotos siguen pareciéndome maravillosas :)

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