22.1.13

The Woods

yo 

(photo by Alexandra Cameron)

Corres y la niebla, cómplice, esconde la huella que va dejando tu persona; se difuminan las líneas del cuerpo, el color de la melena danzando violenta con fantasmas de bruma, el ruido de los pies hambrientos que aplastan la graba. Poco a poco, paso a paso, todo desaparece y sientes ese amago de libertad, de inexistencia. Te falta el aire, si, sientes todo el frío en la tráquea, en la nariz, todo él barnizando el alma, pero no puedes parar, no, la carretera, el bosque oscuro, húmedo, verde, todo él te llama, hay algo tuyo que te obliga a seguir corriendo, corriendo, siempre corriendo, ¿hacia donde? ¿Por qué? Pero no, esas preguntas no necesitan respuesta, ni siquiera son planteadas, tan solo sientes el pulso en los oídos (¡BOOM, BOOOM!) sí, sí, eso es suficiente, suficiente. Y los sonidos, tan dulces, tan extraños, te inundan, y tú sigues corriendo ¿cómo detenerse? Ya no sientes la piel, no recuerdas el nombre, el cerebro, extasiado por la carrera, por los sonidos, por el frío, yace inundado de sensaciones, de sensaciones de vacío, de falta.


Niebla, niebla y más niebla, casi parece que corras para cazarla toda al viento. Los brazos se alargan hacia la nada, como si atraparas mariposas invisibles.

Y entonces, oh sí, ¿lo sientes? Sí, sí, entonces sientes, lo sientes, sientes que al fin has llegado al olvido, que tu mente está suficientemente cansada como para olvidarlo todo sin preocupación, sientes que estás en vena, que te palpita ferozmente la sangre. Te detienes y el bosque calla contigo. Sientes lejano el cuerpo, tus dedos te parecen ajenos, empiezan a deslizarse a través del vacío para desaparecer, como absorbidos, tus extremidades los siguen, agujero negro invisible tragando materia, alma, música, letras, sin distinción alguna.

Minutos más tarde el bosque sigue húmedo, verde, callado. La niebla difumina el atardecer allá en el cielo rojizo. Y de ti no queda nada.
¿Quién eres?

2 comentarios:

  1. ö, al fin y al cabo, la niebla nunca abamdonaráa su fiel amigo, el bosque. brillante Michy, más que brillante (como siempre:)

    *mimos desde el firmamento*

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