21.12.13

ordenación del caos

yo 
quiero creer que todo este caos precede a un cambio, una especie de acto redentor que curará este pecado enorme. el de cuestionar la esencia, el de preguntarse acerca de lo establecido, de aquello que naturalmente uno conoce. miro una y otra vez el espejo y no sé concluir si soy la misma o soy algo diferente. es como si mirase a través de mucha agua, agua turbia que no cesa en su movimiento ondulante. creo que mi problema es con las personas. todo el mundo tiene un gran problema, una especie de espiral terrible que resulta ser el eje profundo de todos sus males, aquello que lo arrastra una y otra vez hasta el desastre de uno mismo. y el mío son las personas. a un lado del agua está la persona que soy y al otro está la persona que también soy. pero cuando soy hacia fuera dejo de ser yo. sé que resulta algo rebuscado, pero es un concepto simple: no sé proyectarme en el mundo de lo existente y todo acaba por malinterpretarse hasta tal punto que hasta yo misma dudo de mí. ¿imaginas lo mal que debo presentarme a mi misma? soy la peor actriz que existe, pero resulto terriblemente convincente. creo que es la fuerza, la fuerza imprime todo lo que digo y hago de forma tan profunda que hasta yo misma me pierdo en esa vehemencia, ese único empuje. todo empieza siendo algo claro, compacto, una idea pura y simple. y cuando traspasa el umbral revienta y lo deja todo salpicado. se separa lo que soy, muestro el big bang de mi persona. no se puede cancelar la función, tristemente, así que lo único que puedo hacer es focalizarme en un papel, para que el público esté contento. he de centrarme en vivir por dentro, he de focalizar mi energía en estar centrada, para que la pasión no desvíe el camino. así podré resultar más equilibrada, las personas no me miraran confundidas. he de resultar más normal, y si alguien ha de saber lo que se esconde dentro de la piel, ya lo descubrirá, supongo. es algo que se sabe o no. he de dejar de ahogar de esta forma tan explicita a los otros, de arrasar sus vidas, de ponerlo todo patas arriba. de exigir y desvivirme. tengo una especie de complejo irremediable de ángel de la guarda. pero eso nunca ha acabado bien. ni para mi ni para el pobre protegido. si alguien necesita una salvación, ya lanzará una súplica. no puedo adjudicarme el papel, debo de dejar de pensar que yo puedo ser la respuesta cuando nadie ha preguntado nada.
en algún momento, lograré que los rayos de sol se filtren a través de esta masa líquida, pesada. en algún momento del placentero naufragio, existirá el éxtasis de aquello terrible.

1 comentario:

  1. No hay que interpretar papeles, sólo vivir. Sé tú de la única forma que sepas serlo.

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