15.3.14

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yo 
no encuentro nada de mí en nadie, como si ya no fuera capaz de dejar rastro, como si lo que soy se dilatara en el espacio de forma clandestina, sin dejar color, emprenta, sin dejar un susurro, un mero pensamiento. me siento elidida de la realidad. ni siquiera dentro mio soy capaz de hacer la presión suficiente como para dar a conocer el cambio. dudo si caminar y entonces sucede. un pie atrás y otro más. una vez empiezas, no puedes parar. 'no puedes decidir una cosa como ser feliz' me dijo. sí, se puede. puedes decidir no pensar en algo oscuro que atraerá de forma irremediable más oscuridad consigo. puedes mentalizarte. funciona. la energia se transmite, y todo acontece. tristemente, aún me resuta más dificil mantener la luz que el vacío. la cadena de la autocompasión va aferrándose anilla a anilla, y vuelve esa asquerosa sensación (la he odiado siempre, cómo me hastia) de no ser nada. patética. insuficiente. inviable. una anilla tras otra, cadenas alrededor del cuerpo. casi como si fueran a sepultarme. pero ya no son capaces de hacer nada más que presión en la carne. puedo. es un hecho, porque he podido antes y porque si creo que puedo es que puedo. hay personas que no llegan a creer nunca que pueden. por suerte, no he sido una de ellas. por eso no podría cometer la estupidez de quedarme sentada. 
vivir o vivir.

1 comentario:

  1. Es increíble cómo a veces somos nosotros mismos los que nos ponemos "cadenas alrededor del cuerpo" y cómo buscamos, sin querer, autodestruirnos. Y viceversa: cómo nos recomponemos de todo lo malo siendo positivos y convenciéndonos de que debemos seguir.
    Me gusta esa idea tuya de darnos tan solo la opción de VIVIR.
    Pd: como siempre, es un placer leerte :]

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