23.4.14

grisor

yo 
se incorpora y aún puede sentir el sendero húmedo que ha dejado el amante a lo largo de la piel. el escalofrío le trepa veloz por la columna. cada vertebra titila con la helada embestida. se acerca a la ventana, desentendida ya de todo, como un gato orgulloso, se acerca para intentar que el vestido fúnebre y brillante de los astros le traigan un poco de irrealidad para salvar la inconsciencia del momento. sus ojos grises refulgen como metal bañados por la pálida luz de la luna. sonríe. siente que es la única cosa que sabrá hacer por mucho que pasen los años, uno detrás de otro, casi como una procesión. se desdobla por dentro, todo su universo acude y la abraza, y se disipa la densa niebla que se le iba formando dentro de las entrañas. alarga una mano hacia el cuerpo del amante y acaricia con desapego un brazo que él le extiende. en ese segundo, acude a su mente unas palabras que le parecen llegar de un pasado demasiado remoto 'eres como un iceberg' le dijo alguien '¿te parezco fría?' le contestó ella desde la distancia temporal. vista desde fuera muchos la juzgaban insensible, casi desentendida de todo. ella, la chica que hablaba, rió mientras movía la cabeza de un lado a otro 'no, es porque tan solo muestras una ínfima parte de aquello que eres. sé que suena típico, pero la primera vez que hablé contigo entendí por entero lo que significaba esta expresión. no podría atribuirsela a nadie más. eres un iceberg, algún día alguien se estrellará de lleno contra ti, conseguirá abrir una brecha entre el hielo, entre esta voluntad tan firme y fiera de la que te rodeas. abrirá tu ser y tú te deleitarás en el naufragio que te cause'. recordaba palabra por palabra, pocas veces le habían hablado de aquella forma. también recordó que en cuanto oyó aquello quiso cambiar el tema de una risotada. ella siempre seguía el juego, jamás profundizaba más en sus teorías, soltaba otra risotada y olvidaba lo que había dicho. parecía consciente de su celo.
con todo, dentro de sí misma, siempre había esperado que llegara ese dulce naufragio, esa salvación en forma de destrucción absoluto, de disolución.
(y ella, la otra, siempre se quedó con las ganas de ser mar, de ser agua, tan solo para poder ver, aunque fuera un instante, que es lo que escondía aquella chica de ojos grises y mirada extraviada)


(feliç sant jordi, estimada meva)

1 comentario:

  1. "Te deleitarás en el naufragio que te cause". Me ha encantado esa frase (la entrada entera en sí también pero sobre todo eso).
    Es increíble cómo algunas personas se convierten en huracanes y arrasan toda nuestra persona, y algunos hasta llegan a mejorarla :)

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