14.10.14

mañanas

yo 
cada día, la ilusión se desgarra otro poco, carpa de circo hecha jirones que se sacuden con violencia en medio de un desierto acabado. cada vez, la idealización se deshace, mostrando lo que soy y lo que ya no me averguenza ser, ríos de tinta resbalando por la piel liberada, rios de malentendidos y de faltas. toda una vida trazada sobre una idea perfecta de aquello en lo que lograré convertirme, prometiéndome a mi misma que este cuerpo cambiará, que este fuego se extinguirá, que esta persona se curará. pero no soy una enfermedad ni un error. no soy una idea ni necesito (ni puedo, ni quiero) modelarme para convertirme en un símbolo a quien nadie pueda reprochar una sola falta. la imperfección me abraza y empiezo a encontrar el límite, la verdadera solución me hace cosquillas y encuentro en ella una risa fácil e infantil. convivir con uno mismo es la pena y la gloria de cualquiera. no voy a negar más lo evidente, no quiero aclarar ni suavizar nada en absoluto; esto está aquí y esto existe, hay cosas que deberán pertenecerme, hay cosas que no puedo concebir como un miasma que limpiar.
no quiero desdibujarme y dibujarme de nuevo tantas veces que ya no exista una forma original en la que poder trazar algo que valga la pena.
dejaré los gestos falsos.
dejaré las excusas y las pretensiones.
seré tan solo una, aunque parezca falsa o resulte confusa, este amasijo de aparentes contradicciones y fuertes desniveles no podría definir mejor mi naturaleza.

melodías de una mañana fría y azul






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